- Hay confusiones o malentendidos frecuentes acerca de quién hace qué y quién tiene la autoridad final en decisiones importantes.
- Estás tratando de implementar nuevas estructuras o procesos en la empresa, pero hay resistencia o confusión entre los empleados.
- Tu empresa está creciendo rápidamente y hay muchas personas y equipos nuevos.
- Tu empresa tiene dificultades para atraer y retener empleados talentosos.
- Tu empresa ha estado en funcionamiento durante mucho tiempo y no ha habido una revisión o actualización de la estructura organizativa en años.

